Documental "Vientos de resistencia"

Work in progress
Esta historia que aquí introducimos forma parte de un proyecto documental en fase de desarrollo que estamos llamando Vientos de resistencia. El documental cuenta historias de resistencia cultural protagonizadas por la música de gaita colombiana y su ancestro indígena, el carrizo kankuamo; sones cargados de mística fuerza vital transformadora que están venciendo a la nada.
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La persistencia kankuamo..
Hasta Atanquez, un pueblito arriba en la Sierra Nevada de Santa Marta, resguardo de la comunidad indígena kankuamo, llegamos buscando los orígenes de la gaita colombiana.
Toño Villasón es un indígena bajito y simpático que vive solo en una casita muy humilde, con las paredes llenas de fotos de lugares y carteles de festivales donde estuvo tocando su carrizo.
Toño es el último músico kankuamo que queda y conserva en su soplo y su canto el baile de chicote, música ancestral y mística de los indígenas kankuamo que viaja por los tiempos y le canta a la vida, la tierra, el sol, la noche, la naturaleza, la humanidad, el universo..
Chico, su amigo y compañero músico, tiene parkinson, la mano temblorosa ya no le deja tocar bien el carrizo. Toño y Chico nos hablaron con tristeza de como los jóvenes kankuamo van asimilando otras músicas más comerciales y populares como el ballenato y se está olvidando la música tradicional, a falta de una escuela donde enseñar esta música a las futuras generaciones. También nos cuentan del desprecio de algunos por su propia cultura, por lo indígena.
En Bogotá Daniel Mestre, uno de tantos jovenes kankuamo desplazados (tuvo que huír de Atanquez y adaptarse a vivir en Bogotá ante las amenazas de muerte recibidas), nos contó en una entrevista la triste historia de los kankuamo y su aniquilación física y cultural.
En medio de tanta injusticia e impunidad, muchos kankuamo siguen luchando y resistiendo como comunidad, como cultura. No deja de sonar en mis oídos el carrizo que Toño Villasón sopla con tenacidad para mantenerlo vivo, a contracorriente, a contratiempo...
Sólo se puede vivir de una manera y esa es luchando por estar vivo, y para eso hay que soñar. David contra Goliat, la vida es el intento tenaz de vivirla, como el soplo del carrizo de Toño... resistiendo a la muerte en vida de asimilar la propia impotencia como algo inquebrantable.

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